CADAM aleta sobre autos afectados por huracanados

Cerca de un millón de vehículos considerados en “pérdida total” es el re­sultado de los huracanes consecutivos desarrollados la semana pasada en los EEUU. Ante esta circuns­tancia y sumado a la au­sencia de legislaciones que regulen la importación de rodados usados obsoletos a nuestro país, existe la po­sibilidad de que muchos de éstos tengan como destino Paraguay.

Esta es una premisa que se repite como en los casos de los huracanes: Katri­na (2005) y Sandy (2012), o el tifón Melor en Japón (2009).

Según estimaciones publicadas por el portal Fortune.com el hura­cán Harvey destruyó de 300.000 a 500.000 vehícu­los en Houston solamente y los daños ocasionados por Irma dejaron entre 200.000 y 400.000 rodados devastados por las tor­mentas. Amílcar Ferreira, analista económico, refirió al respecto que muchos de estos autos sufren daños importantes, de ahí la de­nominación “en pérdida total”, ya que son consi­derados como “no utili­zables” en sus países de origen.

“En la mayoría de los casos estos vehículos se rematan por valores bajos y terminan en países con regulaciones poco exigen­tes. Los intermediarios re­acondicionan o maquillan estos rodados y los reven­den a valores atractivos para los compradores, pero con serios riesgos para su seguridad, por los daños de todo tipo (eléctricos, de motor, etc.) que tienen”, agregó Amílcar.

Mencionan que en nues­tro país se permite la im­portación de vehículos usados sin verificación técnica seria, rigurosa y obligatoria, de modo a po­der impedir que autos, que en otras regiones son con­siderados chatarra, circu­len libremente.

Cabe acotar en este punto que, mediante recursos de inconstitucionalidad, en el 2016 el 81,5% de los vehícu­los que ingresaron fueron usados de más de 10 años de antigüedad (unos 46.221 rodados), según datos del Sistema Sofía de la Direc­ción Nacional de Aduanas (DNA). Paraguay es el úni­co país en la región con esta permisividad legisla­tiva.

“En algún momento Pa­raguay deberá unificar los criterios para no permitir la circulación de vehículos que no reúnen las condi­ciones de seguridad.